Antecedentes

5

En La Gran Enciclopedia de los Deportes, España, tomo 3, página 20, se encuentra el siguiente comentario: “Aunque el Fútbol Sala (como se lo conoce en España) es un “deporte” aceptado por las distintas federaciones de los numerosos países en que se practica, la verdad es que ha costado bastante años unificar criterios respecto a la reglamentación y en la página 202, afirma:

A nivel internacional, las directrices de este deporte se llevan a través de la Federación Internacional de Fútbol de Salón (FIFUSA), hoy Asociación Mundial de Futsal (AMF)

El Principio de Monopolio de Gestión y el principio de unicidad deportiva, asumido de forma expresa por las legislaciones del mundo – dice que, salvo en el caso “de Federaciones Polideportivas” (FIFA no lo es) sólo podrá existir una federación por cada modalidad deportiva, o si se quiere, cada modalidad deportiva sólo podrá estar integrada en una única federación deportiva.

En nuestro caso, “NUESTRO DEPORTE NO ES FUTBOL” es un deporte diferente en todos sus aspectos “técnicos, históricos, administrativos y filosóficos”. Simplemente por eso no puede pertenecer a FIFA

Son numeroso los Instrumentos Legales Internacionales que nos protegen y a los que podemos recurrir:

  • “La Carta Internacional de Derechos Humanos y su Declaración Universal”;
  • “La Declaración sobre el Derecho y el Deber de los Individuos, los Grupos y las Instituciones de promover y proteger los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales Universalmente reconocidas”;
  • “La Declaración de las Naciones Unidas, sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación”;
  • “La Carta Internacional contra el APARTHEID, ajustado a nuestro caso”;
  • “La Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión y en “las convicciones”;
  • “La Declaración sobre los Derechos de las personas pertenecientes a “minorías” nacionales o “étnicas”;
  • “La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”;
  • “La Declaración Universal de los Derechos del niño”;
  • “La Declaración sobre la protección de todas las personas contra la tortura y otros “tratos crueles”, inhumanos o “degradantes”;
  • “La Declaración sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de “delitos y del abuso de poder”,
  • “La Declaración sobre la Protección de todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas”;
  • “La Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio”;
  • “El Espíritu Solidario y el Derecho a la Igualdad, “liberado de la influencia de los factores de poder” como se expresa en la Carta Olímpica y los enunciados del Fair play”;
  • “Apartheid Deportivo: Que, expresan los fundamentos de la Convención Internacional contra el Apartheid en los deportes”:

“Considerando que la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclama que todos los seres humanos, “nacen libres e iguales en dignidad y derechos” y que toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en la Declaración “sin distinción alguna” en particular por motivos de raza, color u “origen”.

Observando que la asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado varias resoluciones en que se condena la práctica del apartheid en los deportes y ha firmado su apoyo incondicional al principio olímpico que no se ha de permitir discriminación alguna por motivos de raza, religión o “afiliación política” y de que el “mérito” debe constituir el único criterio para la participación en las actividades deportivas.